Se busca candidato con sensibilidad.
En tanto el PRI monopolizaba las instancias de gobierno los partidos que se le oponían gozaban del beneficio de la duda y podían con toda angostura insultar y descalificar al partido en el poder. Paulatinamente el escenario fue cambiando y en la actualidad el gobierno federal esta en manos del PAN, la capital de la República en manos del PRD y tanto gubernaturas como alcaldías las tienen repartidas a lo largo y ancho del país por estos partidos.
Pues bien, el discurso fácil de descalificar al adversario por corrupto o ratero, solo por militar en el PRI, en bastante poco tiempo se volvió ineficaz porque bien pronto se documento que prominentes miembros de todos los partidos le entraban con alegría a la transa y a la corrupción: Los Bejaranos, los Zabala, Mourinios, Fernandez de Ceballos, Patrón Laviada, etc.
Otro tanto se puede decir a nivel local.
Todo esto viene a colación porque en tanto los partidos perdían y pierden credibilidad la compensación comenzaron a poner los candidatos. Los atributos de los abanderados son ya muy importantes, por ejemplo, la gente se fija mucho en la sensibilidad de los mismos, es decir en su capacidad de interrelacionarse con toda clase de persona y en interesarse de sus problemas. Esta cualidad se torna principal cuando se trata de alcaldes porque estos a diferencia de otra autoridad son a quienes tienen a mano, cerca, cuando el ciudadano requiere tratar sus problemas cotidianos.
La sensibilidad, como casi todas las cualidades, es un talento que se adquiere precisamente en la interrelación diaria con los problemas de la gente. Es muy difícil adquirirla aislándose de la gente. No podemos desdeñar que ayuda la lectura, la historia justamente.
La campaña es una experiencia interesante, cuando se tiene bien abiertos los ojos, oídos y la mente, puede ser una experiencia que aporte sensibilidad. A los candidatos.
Si se trata de sensibilidad las candidatas suelen entrar con ventaja en el terreno de la política. Solo por eso, por su condición de mujer. Es una ventaja comparativa.
Que vaya en abono de la candidata, la maestra Escobedo y que la ciudadanía reflexione porque lado se inclina la balanza esta vez.
POR: RAUL DZUL